No sé por qué te estoy escribiendo. Quizás porque me apetece,y creo que es un motivo más que razonable.¿No te ha dado nuca esa sensación de que estás luchando contra todo? Yo siento que todo está intentando golpearme,y lo consiguen. Pero no van a tumbarme. Ante esta situación tienes dos opciones: desistes y miras como sangran las heridas o sonríes al dolor y vences en la batalla. Quizás mis palabras te parezcan duras,lo son. Pero la realidad también es dura. La fuerza nace cuando muere la adversidad. Y si no luchas contra el problema, el problema no muere. Y si el problema no muere, la fuerza no nace. Lo especial de esta batalla, es que al contrario que en el resto, aquí no valen los puños ni las armas. Aquí la única bala es la sonrisa.
Y yo llevo un cargador lleno.
Con mucho cariño:
Dani
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